viernes, 10 de octubre de 2014

Análisis de Vulnerabilidad caso del Valle de Mocoties


 

El Valle del Mocotíes
  El Valle del Mocotíes es una subregión político-administrativa del Estado Mérida, localizada al occidente del estado, delimitada al norte por los ríos  Escalante, Guaruríes y Culegrías, al sur con los ríos Guaraque y Río Negro, por el este con el Río Chama y al oeste con el Río Uribante; siendo una región importante en el desarrollo agro-turístico del Estado, esto gracias a su extensa geografía comprendida por sus montañas, sus formaciones rocosas, sus cascadas, ríos y lagunas como también sus Páramos el Batallón y la Negra

Cuenta con una superficie de 526 km² aproximadamente, lo que representa el 4.6 % de la superficie total del Estado Mérida. La misma presenta una orientación noreste – suroeste siguiendo el patrón de todo el eje andino venezolano, lo cual es el resultado del control estructural que ejerce el sistema o Zona de Fallas de Boconó, a través, de su traza norte y su traza sur y múltiples fallas secundarias y menores

El Mocotíes lo constituyen los pueblos de:

  •         Santa Cruz de Mora
  •   Mesa Bolívar
  •          Zea
  •         Tovar                                                      
  •         Bailadores
  •         Guaraque
  •         Mesa Quintero



Desastres Naturales 
Origen del evento

El evento del 11 de Febrero del 2005 en la cuenca del Mocotíes, fue consecuencia de una masa de aire cargada de humedad  proveniente del Océano Atlántico, la cual se presume se formó por una elevación de la temperatura en 2°C de la superficie del océano, constituyéndose como un calentamiento anómalo del mismo. Esto generó una mayor producción de nubosidad, y por ende una mayor inestabilidad en la atmosfera a nivel del Ecuador. Esta masa se desplazó en sentido Este – Oeste por el Norte de la región del Amazonas (Brasil), suscitando fuertes precipitaciones al Norte del país vecino y al Sur de Venezuela, según los climatólogos que analizaron este fenómeno
Por lo general, para todo el territorio nacional los meses de enero y febrero son los más secos, desde el punto de vista pluviométrico. Ahora bien, a raíz del advenimiento del fenómeno meteorológico de grandes masas de nubes cargadas de humedad provenientes del océano Atlántico, que paulatinamente se adentraron en Venezuela por el Occidente del país, se suscitaron precipitaciones de 20 a 15 días antes del día 11 de febrero del 2005, que se constituyeron para efectos de este análisis como precipitaciones o lluvias antecedentes


En consecuencia, se generaron fuertes precipitaciones en toda la región, no escapando a esta realidad la cuenca del rio Mocotíes, que combinado con otros factores físicos y humanos, desencadenaron el evento del 11 de febrero del año 2005.
Estas precipitaciones previas al 11 de febrero, ocasionaron: suelos y perfiles de meteorización saturados de agua rebasando así su capacidad de campo (influencia en la perdida de adhesión y cohesión de las partículas del suelo); incremento del agua almacenada en áreas de texturas arcillosas; aumento del flujo subsuperficial y lavado de finos a nivel del subsuelo; incremento de las tasas de infiltración en lugares donde predominan las texturas arenosas; aumento del peso de la biomasa que soportan las vertientes por las cantidades de agua retenida e incremento, a su vez, del peso del suelo
Todas estas consecuencias ocasionadas por las lluvias previas al día central del evento, fueron “abonando” el terreno para que el día viernes 11 de febrero del 2005, se precipitaran a tierra mayores cantidades de agua por unidad de tiempo y superficie, y con mayor intensidad que los días anteriores. La lluvia ocasiono la crecida de todos los afluentes de régimen permanente que drenan por la vertiente derecha hacia el rio Mocotíes y todos los torrentes, de régimen intermitente en su mayoría, de la vertiente izquierda, con el agravante de que se generaron aproximadamente, el mismo día y días antes, más de innumerables movimientos de masa de tipo derrumbes y deslizamientos, y en menor medida flujos, a lo largo y ancho de toda la cuenca, de los cuales se estima que más del 80 % aproximadamente, fueron visualizados y cuantificados en campo.


Según experiencias vividas de diferentes habitantes de distintos sectores de la cuenca, los cuales residen en esa área desde hace 60, 70 y hasta más años, afirman y coinciden que a principios de la década de los años 50 se suscitó un evento de similar magnitud, no obstante, las pérdidas fueron mucho menores dado que para la época la vulnerabilidad era ínfima, es decir, la población y construcciones eran mucho menores e inclusive algunos comentan que sus abuelos cuentan que a principios del siglo XX se generó un evento similar.
Algunas investigaciones históricas, coinciden con los testimonios de las personas, para el año 1952 la cuenca del Mocotíes fue afectada por una tormenta muy similar a la de febrero del 2005. Algunos investigadores concluyen que el período de retorno, es decir, el tiempo promedio que puede transcurrir para que un fenómeno natural pueda repetirse, es de 50 a 60 lo que no quiere decir que pueda suscitarse en un tiempo menor o mayor.
Aspecto que presentaba la ciudad de Santa Cruz de Mora para el año de 1920. Note el frondoso bosque que separaba la terraza donde se edificó el pueblo del cauce del río Mocotíes
Aspecto actual de Santa Cruz de Mora


      Según experiencias vividas de diferentes habitantes de distintos sectores de la cuenca, los cuales residen en esa área desde hace 60, 70 y hasta más años, afirman y coinciden que a principios de la década de los años 50 se suscitó un evento de similar magnitud, no obstante, las pérdidas fueron mucho menores dado que para la época la vulnerabilidad era ínfima, es decir, la población y construcciones eran mucho menores e inclusive algunos comentan que sus abuelos cuentan que a principios del siglo XX se generó un evento similar.
Algunas investigaciones históricas, coinciden con los testimonios de las personas, para el año 1952 la cuenca del Mocotíes fue afectada por una tormenta muy similar a la de febrero del 2005. Algunos investigadores concluyen que el período de retorno, es decir, el tiempo promedio que puede transcurrir para que un fenómeno natural pueda repetirse, es de 50 a 60 lo que no quiere decir que pueda suscitarse en un tiempo menor o mayor.


Vulnerabilidad Humana

 Vulnerabilidad Natural: existe la vulnerabilidad natural por el  solo hecho de las condiciones que presenta del espacio geográfico, tales como las áreas montañosas, los ríos que atraviesan la superficie y sus vertientes.


Vulnerabilidad Física (o localizacional): la margen izquierda del río son los más extensos, y los que ocupan mayor  superficie en la cuenca, en consecuencia, son los lugares por excelencia ocupados por los asentamientos humanos para fines de emplazar pueblos, ciudades, dado a que son los sitios más estables en zonas montañosas, por sus pendientes suaves, tal es el caso de las poblaciones de Qda. Del Barro, Sta. Cruz de Mora, Tovar, La Playa y Bailadores, además de desarrollarse en ellos actividades agrícolas y pecuarias por su potencial agrológico

Vulnerabilidad económica:: pobreza, dependencia económica nacional, etc. asignados al gasto social, aumentan las posibilidades de que se produzca un desastre o incremente su gravedad por falta de políticas del estado en cuanto a viviendas y urbanismo, las personas de escasos recursos siempre se ven afectadas puesto que construyen sus viviendas en zonas de riesgo, sin control y supervisión ambiental.


Vulnerabilidad Social: es la capacidad de afectación de la calidad de vida de un individuo, una familia o una comunidad ante las amenazas de origen social o natural que le ofrece su ambiente.

Vulnerabilidad política: en este caso, encontramos este tipo de vulnerabilidad motivado a la mala planificación del estado al permitir la construcción de viviendas en zonas de alto riesgo, aunado a esto, por las necesidades críticas que tiene la población de escasos recursos por obtener una vivienda digna, el estado otorga tales viviendas aun estando conscientes de las zonas de riesgos, solamente por la urgencia de cubrir una necesidad, pero a su vez creando un gran problema tanto para los beneficiarios como para el mismo estado





Vulnerabilidad Técnica: no existe seguimiento en cuanto al cumplimento de las normas de construcción puesto que se construyeron estructuras al margen del río, inclusive se menciona que muchas de estas se encontraban a seis metros de distancia. De igual manera en el sector se construyó una pasarela con la finalidad de facilitar el paso de la quebrada. Varios vecinos se opusieron a esa obra porque ellos recordaban una crecida tremenda, ocurrida en el año de 1.952, en la que vieron como el agua arrastraba troncos y rocas enormes que no podrían pasar en el futuro si se construía esa clase de pasarela. Según su testimonio, todo pasó como lo predijeron: se formó una tapiza en la pasarela, se amontonó una enorme cantidad de agua y sólidos que finalmente desbordó la precaria represa, inundando y destruyendo todo a su paso.

Vulnerabilidad Ideológica: Los habitantes del lugar luego de la tragedia trabajaron intensamente en adecuar sus viviendas (limpieza y recuperación) con miras a recuperar su cotidianidad en el lugar, porque tienen la idea de que río Mocotíes no va a crecer otra vez tan pronto ya que se tarda más de cincuenta años entre una crecida y otra.

Vulnerabilidad Cultural: predominan visiones fatalistas, mitos y costumbres ancestrales el elemento que salvó más vidas durante este evento fue la notable Percepción de Riesgo de los pobladores de las zonas afectadas. Uno de los hechos que llama la atención es que, a pesar de los efectos espectaculares observados en el terreno, el número de pérdidas humanas y de heridos entre los vecinos del lugar es muy bajo. Muchas personas habían vivido experiencias similares o sus padres o vecinos les habían narrado alguna  experiencia cercana. La gran mayoría estaba consciente de habitar en sitios peligrosos, viviendo bajo la inexorabilidad de una cuenta regresiva que algún día llegaría a cero.




Vulnerabilidad Ecológica: modificación del ambiente lo vuelve riesgoso o más vulnerable frente a los desastres. La demostración más elocuente de la osadía con la que los seres humanos han desafiado la fuerza del río Mocotíes se obtiene al comparar la población de Santa Cruz de Mora en el año 1.967 donde puede notarse claramente el cauce que seguía en ese entonces el mencionado río. En tiempos modernos hay una vista similar de la ciudad, ya con su avenida principal y nuevos urbanismos construidos sobre el cauce del río, y se nota claramente que ese cauce se superpone en varios puntos sobre la avenida perimetral y sobre los urbanismos actuales











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